Este segundo tomo sobre la presencia inca en el Ecuador se centra en el estudio de la cerámica inca imperial registrada en diversas regiones del país. La obra presenta una descripción sistemática de los materiales y rasgos cerámicos identificados en la Sierra Norte y Sur, la Costa, el Oriente y varias provincias del territorio actual, entre ellas Loja, Azuay, Cañar, Chimborazo, Bolívar, Tungurahua, Cotopaxi, Pichincha, Imbabura y Carchi. El análisis territorial permite comparar patrones, variaciones y distribuciones, ofreciendo una visión detallada de la expansión y presencia material del Estado inca en el área ecuatoriana.