El libro presenta una revisión genealógica de la familia Paredes en Otavalo desde 1562. La primera parte expone el origen de la rama mayorazga y sus derivaciones, describiendo a los Paredes de Punyaro, Porlaquín y Santiaguillo, así como las líneas vinculadas a figuras como Tomás Paredes Toro, destacado por su aporte al folklore documental de 1869, y Manuel Menor Paredes Toro. Una segunda sección se concentra en la gran rama establecida desde 1740, encabezada por Don Ignacio Paredes y Guzmán, y continúa con el estudio de la tercera rama, en torno a Don Martín Paredes y Guzmán y la conformación de una notable fortuna colonial. Finalmente, el autor incorpora un análisis de las expansiones familiares posteriores, incluyendo la rama ambateña conocida como “de los casimiros” y la línea colombiana del siglo XIX.